Diseño web para negocios locales: el caso de Intelitiétar
Hay proyectos que empiezan con una reunión, un presupuesto y una llamada formal.
Y hay otros que empiezan esperando a que salgan los niños del colegio.
La nueva web de Intelitiétar nació un poco así.
Roberto es de mi pueblo. Uno de sus niños está en la misma clase que mi hija, así que nos vemos casi todos los días. Yo ya seguía su trabajo en redes, sobre todo en las historias, donde hace algo que valoro mucho: contar negocios y momentos reales sin convertirlos en una postal falsa.
Pero nunca habíamos hablado de su web.
Un día, por curiosidad —y por esas manías que tenemos los que hacemos SEO y webs— entré a verla. Estaba hecha con muy buena intención, pero en Canva y con algunos problemas técnicos importantes. Uno de ellos era un noindex, que impedía que Google la indexara correctamente.
Así que se lo comenté un día en la puerta del cole.
Y de esa conversación salió este proyecto.
No se trataba solo de hacer una web más bonita
Intelitiétar ya tenía algo muy importante: una forma clara de entender la comunicación.
Su filosofía no va de publicar por publicar, ni de vestir a los negocios con frases vacías. Va de entrar en lo que ya son, entenderlo y contarlo bien.
En su manifiesto hay una idea que resume muy bien esa manera de trabajar:
No trabajamos para ti. Trabajamos contigo.
No publicamos. Contamos lo que ya pasa.
Si no lo entendemos, no lo contamos.
Nada de postureo. Solo lo que es.
Eso fue lo que intenté respetar en la web.
No quería construir una página genérica, ni una web de “marketing” llena de palabras grandes. Quería que se entendiera rápido qué hace Intelitiétar y, sobre todo, cómo lo hace.

Una web hecha desde lo cercano
También me gustó que fuera un proyecto muy de aquí.
Las fotos de la web las hizo Yedru, también de nuestro pueblo. El logo lo diseñó María Isabel, de Orilla de Tinta. Y yo me encargué de llevar todo eso a una web clara, funcional y preparada para crecer.

Cada parte del proyecto venía de personas cercanas. Y eso encajaba muy bien con la propia esencia de Intelitiétar: contar desde dentro, no desde lejos.
Lo técnico también cuenta
A veces se habla de las webs como si fueran solo diseño. Pero una web también tiene que estar bien construida.
Tiene que cargar bien.
Tiene que poder encontrarse en Google.
Tiene que tener una estructura clara.
Tiene que explicar sin marear.
Porque una web no es solo una tarjeta de presentación. También es una forma de generar confianza.
En este caso, el trabajo consistió en pasar de una web hecha con buena intención a una web más sólida, más clara y más coherente con la marca.

Contar bien cambia la percepción
Una frase del manifiesto de Intelitiétar me parece especialmente acertada:
Contar bien un negocio cambia cómo se percibe.
Y creo que es verdad.
Hay negocios con mucho valor que parecen uno más porque nadie ha sabido ordenar su historia. Y hay proyectos pequeños que, cuando se cuentan bien, muestran toda la fuerza que ya tenían.
Esta web va un poco de eso.
De mirar mejor.
De simplificar.
De quitar ruido.
De contar con verdad.
Y quizá por eso me gustó tanto hacerla: porque no nació de una campaña ni de una estrategia fría. Nació de una conversación normal, en un sitio normal, entre personas que se cruzan cada día.
A veces las mejores historias empiezan así.
Puedes ver la web aquí: